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El Viejo Rincón De Gromit

Pensamientos Para Lelos

El Del Cruce Solitario

Iba caminando por las calles, sin un rumbo fijo, escuchando la música, aislado en su pequeño mundo, pensando en todos aquellos pequeños momentos que la semana había tenido, distinguiendo entre los que merecían ser mantenidos en la memoria durante algo más de tiempo y esos otros que debían ser eliminados de inmediato, sonriendo con los primeros, abrazando la melancolía con los segundos…
Y de repente, cuando iba a atravesar un cruce, levantó instintivamente la cabeza y se dio cuenta de que nadie le seguía, nadie le marcaba el rumbo, nadie se cruzaba con él, nadie le miraba ni nadie le prestaba atención, ni tampoco a nadie veía, porque en ese momento, en ese cruce él estaba sólo, con su música, sus recuerdos y su música…
Paró la música, se quitó los auriculares, dejó de pensar en sus cosas y se quedó allí parado disfrutando de su pequeño momento de soledad en la gran ciudad que le acogía con los brazos abiertos pero que normalmente le ofrecía grandes bullicios y aglomeraciones. Respiró hondo, recorrió con la mirada la calle de arriba abajo, y empezó de nuevo a caminar por las calles, sin un rumbo fijo, escuchando la música, aislado en su pequeño mundo… Con una sonrisa en su cara…

Ciudad Sin Ley

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El De Los Rusos

Hace frío. Y llueve. Mucho. Como en Rusia.

Así que Gromitillo y yo nos hemos acordado de una conversación que tuvo lugar no hace muchas noches con cierta compañera de la geografía española sobre los rusos. A mi me caen genial los rusos. Gromitillo aún no se ha decidido, está probando con los “japos”.
Decía que me caen bien los rusos. Primero porque por lo general se les trata como los malos malísmos. Vale, lo son, pero alguien tiene que serlo. Segundo, tienen el país más grande del mundo. Que te apetece estar solo, pues hala, te vas a la estepa siberiana, a pasar más hambre y frío que carpanta y a congelar tus palabras (¡sí, es posible!). Sin ningún problema.
Pero, y ahora viene quizás lo más importante, tienen un menú completo propio. Sí, han oído bien: un menú completo. Porque, vale, en España tenemos la tortilla de patata, pero eso es un solo plato. Los rusos… Tienen el primero y el segundo. Increíble. Para empezar, ensaladilla (rusa, obviamente). Hidratos por un tubo (de patata). Y si te lo curras, comes toda la verdura que se te ocurra. ¡Todo encaja bien con patata y mayonesa!
Y de segundo. Filetes (rusos, faltaría más). Proteínas para el cuerpo. Y qué proteínas, ¡oh! Carne de primera calidad, picada y con cebollita, ajo y perejil. Y lo mejor de todo, con variedad de salsas. Que si hoy tomate, que si mañana cebollita pochada, que si pasado quiero una salsita marrón. Al gusto del consumidor y sin repetir.
Y ya para redondearlo, el postre. ¿Qué comen los rusos de postre? Ni idea. Pero está claro que lo que sea, será un postre ruso. De cajón.

Ciudad Sin Ley

El De Las Costuras

¿Más bonito? ¿Más rápido? ¿Más mejor? Júzgalo tu mirmo...

Igual nunca os habéis percatado de ello… Pero a mi me intriga… Y mucho…

Gromitillo Y La Costura Perdida

Y a Gromitillo también… Ya lo podéis ver… ¿Cómo es posible que hagan camisetas… SIN COSTURAS? Sí, sí, comprobadlo vosotros mismos. Coged alguna camiseta que tengáis por casa y mirad a ver si tenéis de éstas (yo tengo unas cuantas… Por eso ando intrigado).
¿Cómo hacen estas cosas? Un trozo de tela que… ¡No tiene comienzo ni final! Es un cilindro de hilo sin costuras. Casi perfecto. Puro. Casto. Celestial. Y obviamente la piel lo agradece, no tener que encontrarse algo que te esté rozando durante horas y horas a lo largo de día es ideal, pero la cuestión es… ¿Cómo? Ni idea. Pero mis indagaciones van en dos direcciones: o es alguna técnica secreta, copiada a las antiguas civilizaciones que de vez en cuándo vienen de colonias de verano al planeta terrícola… O un invento murciano. Al 50%.
Pero, otra cuestión aún más intrigante… ¿Por qué no en todas las camisetas? Porque yo tengo camisetas con y sin costuras. Si las sin-costuras son más cómodas, ¿por qué no son todas así? ¿Conspiración? ¿Invento del maligno? ¿Nos recuerdan lo fácil que es putearnos cuando una costura te da la lata? (Tema aparte son las dichosas etiquetas). No lo tengo nada claro, pero visto lo visto, Gromitillo seguirá investigando sobre el tema (en cuanto acabe de buscarle las costuras a la camiseta).

Ciudad Sin Ley

El De La Ministra

En estéreo y con cobertura total...
A la pobre se le tiran al cuello a la mínima... La sociedad de la queja ésta que tenemos... Quizá por ello, cada vez me cae mejor "Magda"...

- "Si la borrasca cambió de una forma impredecible, no la pueden predecir. Pero si no la predicen los que la tienen que predecir, ¿cómo piensan ustedes que la vamos a predecir aquellos que estamos esperando la predicción?"

- "¿Ustedes qué entienden por autocrítica? ¿Que traiga un látigo y me fustigue aquí?"

- "Les voy a llamar la atención para que ustedes estén en guardia y no se dejen llevar por sentimientos primitivos"

- "Antes de saber los problemas estaba entusiasmada con la nevada, me pareció preciosa"

- "Que cada palo aguante su vela, pero yo no soy el candelabro de todas las velas. Soy el soporte de las velas de las competencias de Fomento"

- "No voy a asumir culpas de otros o de otras, por mucho que ustedes me griten, me insulten y me quieran hacer responsable de todo lo que pasa en el mundo mundial"

- "[Dirigiéndose a otro diputado] Fuera de aquí es encantador, aquí se transforma"

Ciudad Sin Ley

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El Del Oleaje

El otro día Blogia me... Defraudó un poco... Digamos que me cabreé bastante, y si ya estaba dándole vueltas a una posible mudanza a otro sistema, creo que mis dudas se disiparon ese día. Pero el caso es que me da cosa dejar esto... Por lo tanto, y mientras completo la posible (y laboriosa) mudanza me podréis seguir en "estéreo"... Aquí, donde ahora me lees y... Aquí: Gromit Desde Las Afueras.

Estamos en pleno temporal, aunque afortunadamente parece que ha pasado lo peor... Gromitillo no lo ha resistido y quiso ir a ver las temibles olas que tanto se anunciaban con sus propios ojos. Y allá nos fuimos... Y las vimos... Y el viento le daba a todo un poco de acojone... Pero nos gustaba...
Es increíble lo espectacular que puede resultar un mar embravecido... Y sobreacojedor... Te hace sentir débil, una simple cosita que, de estar a merced de la fuerza de las olas, duraría más bien poco (y más aún Gromitillo, con sus escasos gramos de peso)...
¿Por qué nos atraen tanto el mar, las tormentas, los rayos y los fuegos artificiales? Los fuegos artificiales vale, suelen significar fiesta, y a todos nos gusta la fiesta. Además son por la noche, con todo lo que ello implica (introdúzca aquí sus propios pensamientos sobre la nocturnidad y la alevosía). Pero por increíble que parezca no tengo una teoría con respecto al resto de cosas (seguro que alguien que lea ésto sí, a ver si se anima a hacerla pública). Pero lo que sí está claro es que este tipo de fenómenos meteorológicos nos suelen gustar incluso más que un osito de gominola o el papel de burbujas (chof, chof, chof).
Estoy pensando... "Deberíamos habernos llevado ositos y papel de burbujas para sentarnos a ver las olas"... Y Gromitillo, que ya me conoce un poco, me está dando la razón con esos ojillos...

Ciudad Sin Ley

El De La Nieve

Gromitillo hoy no ha querido salir en la foto. Dice que hace demasiado frío para frikadas, y que tonterías las justas.

Y es que nieva. Parece que por todos lados el agua ha decidido convertirse en sólido (igual de sólido que un cacahuete) y dejarse caer en caída libre desde las alturas y lejanía de las nubes.
Y no sólo nieva, sino que además hace un frío del carajo (de eso que pasa cuando el grajo vuela bajo). Así que todos en casita, con la calefacción puesta y a ver la televisión.
Y yo al menos, me divierto apreciando como miles y miles de españoles practican el deporte nacional. Salen en la tele (atraídos por la magia de los reporteros micrófono en mano) y empiezan a quejarse de todo. Hoy tienen la excusa de la nieve y tal. Bueno, pues que se quejen. Deporte nacional.
Mientras tanto, aquí en el norte, creo que nos gusta la nieve. Salir de trabajar a las seis y veintitrés de la tarde, ponerte el gorro, y que al pisar la acera te caiga un copito de nieve en todo el careto, pues sinceramente, mola.
Y el fin de semana (porque hoy ya es viernes) pues te coges a los amigos y un plástico y te subes a un monte, haces muñecos diabólicos de esos cuyo único propósito en la vida es dominar el mundo (aparte de sobrevivir al deshielo), te tumbas sobre la nieve para hacer un angelito (cuando lo que realmente te gustaría hacer es un fantasma fantasmoso) y te tiras sin control sobre el plástico ladera abajo (intentando llevarte por delante los muñecos de los demás).
Es otro way of life. Unos se quejan. Otros disfrutamos. Y comemos ositos de gominola. Es asín.

Ciudad Sin Ley

P.D.: foto cortesía de ElDiarioMontañés... Que luego se enfadan... Por cierto, que es Peña Cabarga nevadito... Alguien de vosotros seguro que ha estado allá arriba viendo Santander desde las alturas...

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