El Del Cruce Solitario
Iba caminando por las calles, sin un rumbo fijo, escuchando la música, aislado en su pequeño mundo, pensando en todos aquellos pequeños momentos que la semana había tenido, distinguiendo entre los que merecían ser mantenidos en la memoria durante algo más de tiempo y esos otros que debían ser eliminados de inmediato, sonriendo con los primeros, abrazando la melancolía con los segundos…
Y de repente, cuando iba a atravesar un cruce, levantó instintivamente la cabeza y se dio cuenta de que nadie le seguía, nadie le marcaba el rumbo, nadie se cruzaba con él, nadie le miraba ni nadie le prestaba atención, ni tampoco a nadie veía, porque en ese momento, en ese cruce él estaba sólo, con su música, sus recuerdos y su música…
Paró la música, se quitó los auriculares, dejó de pensar en sus cosas y se quedó allí parado disfrutando de su pequeño momento de soledad en la gran ciudad que le acogía con los brazos abiertos pero que normalmente le ofrecía grandes bullicios y aglomeraciones. Respiró hondo, recorrió con la mirada la calle de arriba abajo, y empezó de nuevo a caminar por las calles, sin un rumbo fijo, escuchando la música, aislado en su pequeño mundo… Con una sonrisa en su cara…
Ciudad Sin Ley