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El Viejo Rincón De Gromit

Colaborando

El De "I Can Read Your Mind"

Colaborando... Lápiz a Lápiz...

Pasaban cinco minutos de las siete de la tarde y él estaba esperando en la mesa de la cafeteria. Había quedado allí con ella, pero no sabía muy bien por qué. Estaba todo bastante claro entre ellos dos. Había pasado aquello que nunca tenía que haber pasado. Era su culpa, y él lo sabía. Levantó la cabeza y la vio entrar por la puerta de la cafeteria.
Ella al entrar le buscó con la mirada y en seguida le encontró. Estaba en la mesa de siempre. Se dirijió hacia allí y se sentó sin todavía atreverse a mirarle a los ojos. Esperó a estar sentada y respiró hondo. Levantó la cabeza y le miró. Se tiraron así varios minutos. Ninguno de los dos se atrevían a decirse nada. Él por miedo, ella, porque no tenía nada que decir.
Era capaz de leer su mente, simplemente mirando esos ojos. Esos ojos que tantas mentiras habían ocultado y en los que ahora no veía nada. Sabía que no era fácil decir perdón, pero él había tenido muchas oportunidades antes. No le iba a dar ninguna más.
Era capaz de leer su mente. Sabía que tenía miedo y que como era común en él, no iba a dar el primer paso. Se cansó de esperar otra vez, de ser siempre ella la primera. Hasta ahí había llegado todo. No se habían dicho nada, pero ella se levantó y se fue. A él se le pasó su oportunidad.

Ciudad Sin Ley

Audio: Noa - Eye In The Sky (link)

P.D.: que gran dibujante que eres "mi arma"... MUUASS!!!

P.D. 2: hagan click en la imagen para captar todo el sentido...
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El De Los Días Que Se Escapan De Las Manos

Llevaba yo un tiempo con esta idea detrás de la oreja... Una colaboración entre blogs... Y bueno... Esto puede ser un primer paso... Ella ha dibujado... Yo he intentado escribir algo acorde a la calidad del dibujo... A ver cómo sale... Jejeje...

"Ahora da igual subir, bajar, estar parado..." Llevaba todo el día sin parar, dando vueltas, de un lado para otro. Había perdido la consciencia de dónde estaba y a dónde iba. Simplemente vagaba por callejones, escaleras y caminos estrechos. Una fina lluvia la acompañaba en su ir y venir sin rumbo fijo. Podía ser perfectamente que hubiese pasado por el mismo sitio tres veces. Estaba perdida, y no se daba cuenta de ello. Simplemente andaba, caminaba, daba un paso tras otro sin encontrar el camino. SIn encontrarse a sí misma...
"Ahora da igual seguir, parar, pasar de largo..." Llegó un momento en el que tuvo que parar. No podía más. Estaba rendida. Se sentó en el suelo y respiró. Se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Vagar sin rumbo. Y se dio cuenta de que lo único que tenía que hacer era huir. Echar a correr, pero esta vez con una clara dirección. Salir de allí. Aquel raro laberinto en el que se había adentrado la estaba haciendo sufrir. Su vida se escapaba de sus manos, y sólo tenía una forma de arreglarlo. Escapar. Se dio la vuelta bajo la tormenta en que se había transformado la lluvia y empezó su nueva vida. Su felicidad empezaba en ese momento...

Audio y video: Días Que Se Escapan

Ciudad Sin Ley

P.D.: por si no ha quedado claro... Dibujos Para Canciones... Gracias Iller
P.D.: dedicado a tí, que acabas de empezar tu "nueva vida"... A ver si llegas al final del cuento...

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COLABORACIÓN: El Del Perrillo

 

 

Había una vez en un lugar muy lejano, un perro muy perro, al que le gustaba el olor de la brisa del mar cántabro. Todas las mañanas se levantaba con el sonido de la radio, se despejaba y muy perezoso se levantaba de la cama. Con los ojos medio cerrados se dirigía al baño y se miraba al espejo diciendo "otro día más". Pero nuestro perro no sabía el día que le esperaba...
Todo empezó cuando de repente escuchó un sonido extraño detrás de la puerta, y éste en el primer momento lo ignoró, pero al instante el sonido se volvió a repetir pero esta vez más fuerte. Nuestro perrillo estaba asustado, no esperaba a nadie esa mañana. Se dirigió sigilosamente a la puerta y miró por la mirilla y lo único que vió fue una enorme cola blanca, y pensó "no será... no puede ser...". Y no era. Sólamente era un trozo de papel higiénico que caía desde la ventana de arriba. Volvió para dentro y sonó de repente el teléfono, y lo dejó sonar. A los cinco minutos volvió a sonar y decididamente lo cogió y preguntó: "¿Quién es?". Pero nadie contestaba, sólo se escuchaba la brisa del mar. El perro harto ya de no escuchar a nadie iba a colgar, pero de repente sonó una voz femenina que dijo "te espero aquí"y colgó. Nuestro perro no podía imaginar quién podía ser, solo sabía el lugar, y ese lugar era la Playa de la Arena.
El perro estaba nervioso, no sabía que hacer, si ir o no ir, pero una vocecilla en su interior le decía que fuese, tenía un buen presentimiento. El perro cogió su mochila, equipada con bañador y toalla, y bajó hasta la playa...
A primera vista no había nadie, la playa estaba desierta pero de repente, a lo lejos se distinguían unas orejas entre las olas. No estaba seguro, pero si, era ella... Nuestro perro dejó la mochila en la orilla, y se adentro en el mar hasta estar junto ella y abrazarla. En ese momento, el perrillo fue feliz para siempre y supo que tendría una amiga para toda la vida

Hoy, desde Algueña...

Gracias...

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